Durante el debate que se lleva a cabo en Nashville Tennesse, Trump comenzó dando noticia al afirmar que para el final de año tendrán una vacuna lista en Estadios Unidos y que será distribuida por los militares con alrededor de un millon de dosis.

El presidente dijo que sí es una visión realista aunque los asesores suyos han dicho que eso no será así e incluso las compañías farmaceuticas. Pero Trump habló de Moderna, de Pfizer y de Johson & Johnson aunque su ensayo está pausado.

Trump también dijo que están “aprendiendo a vivir con el covid 19” y que por eso deben abrir colegios y negocios. Aseguró que el virus no es culpa suya sino de China y que ese país se encargó de llevarlo a todo el mundo pero que “eventualmente desaparecerá”.

La respuesta de Joe Biden es que Trump es el responsable de la muerte de 220 mil personas hasta el momento y que una persona con eso sobre sus hombros no puede seguir en la Casa Blanca. También le cuestionó que no sigue consejos científicos como por ejemplo el de usar tapabocas.

Siguieron con el tema de los conflictos de intereses y revelación de impuestos. Biden le pidió que muestre sus declaración de impuestos, insiste en que no ha pagado impuestos los últimos años y que le debe una explicación a los estadounidenses.

Trumo asegura que fue blanco de una cacería de brujas la mitad de su mandato. Primero con Rusia por el tema de la injerencia en su campaña y luego con impuestos y nunca le han encontrado nada.

Sobre el hijo de Biden, Hunter Biden con sus negocios en China y Ucrania mientras él era vicepresidente, dice que no hubo nada por fuera de los criterios éticos, que mientras estaba en el gobierno hizo su trabajo de forma impecable y que lo unico es que desde la campaña de Trump intentaron sobornar al gobierno de Ucrania para hablar mal de él .

“Esta es probablemente una de las mayores audiencias que puedan conseguir antes de las elecciones”, dijo Amy Dacey, del instituto de ciencias políticas Sine.

“Pienso que el equipo de Trump debe afrontar como una obligación llegar a la gente y convencerla”, añadió Dacey, ex jefa ejecutiva del del Comité Nacional Demócrata.

De su lado, Kyle Kondik director de la publicación “Sabato’s Crystal Ball” dijo que el debate “representa una de las últimas oportunidades de cambiar la trayectoria de la carrera” electoral.

“Hay mucho en juego para ambos candidatos. Biden quiere mantener la carrera tal como está y no quiere darle a última hora combustible a la campaña de Trump”, observó.

Para impedir las agresivas interrupciones que marcaron el debate del 29 septiembre en Ohio, durante los dos minutos en que un candidato responderá a la moderadora, solo su micrófono estará abierto.

“Creo que silenciar es muy injusto y muy malo”, dijo Trump esta semana y calificó de “demócrata radical” a la moderadora del debate, Kristen Welker .

En los últimos tres días, Biden, de 77 años, no ha tenido apariciones públicas mientras que Trump, de 74, realizó varios mitines por día.

El exmandatario Barack Obama hizo campaña por quien fue su vicepresidente e instó a los demócratas a no dejarse ganar por la complacencia debido al liderazgo de Biden en las encuestas.

Para que mantengan sus pies en la tierra, Obama recordó a su gente la campaña de 2016 cuando las encuestas daban a la demócrata Hillary Clinton como clara favorita y finalmente tanto ella como sus votantes fueron sorprendidos por la victoria de Trump.

“No podemos ser complacientes. No me importan las encuestas”, dijo Obama quien gobernó durante dos mandatos consecutivos desde 2009 a 2017.

Obama, primer presidente negro de la historia de Estados Unidos, encabezó un acto en Pensilvania; uno de los estados que son considerados clave para conquistar la Casa Blanca.

“La última vez había muchas encuestas. No acertaron debido a que mucha gente se quedó en la casa. Fueron perezosos y complacientes. Esta vez, no. En esta elección, no”, dijo.

Obama insistió ante sus partidarios que actualmente hay mucho en juego como para tener por cuatro años más a Trump y buscó contrastar a Biden con Trump; un magnate inmobiliario y otrora estrella de televisión.

“El resto de nosotros deberá vivir con las consecuencias de quien ha probado ser incapaz de ejercer el cargo seriamente”, remarcó.

La COVID-19 mató a 220.000 personas en Estados Unidos y golpeó con severidad a la economía de la mayor potencia mundial lo cual desató generalizadas críticas por la forma en que Trump manejó la crisis sanitaria.

Mientras Obama militaba en Pensilvania, Trump estaba en Carolina del Norte; otro estado de relevancia electoral, en busca de reconquistar el entusiasmo que había generado allí hace cuatro años.

El mensaje de Trump ha incluido decir a los estadounidenses que la pandemia de coronavirus esta prácticamente terminada y poner énfasis en atacar a Biden por los negocios de su hijo Hunter cuando su padre era vicepresidente.

Una encuesta entre probables votantes hecha por la universidad Quinnipiac le dio el miércoles a Biden una ventaja de 51 a 43 en Pensilvania; un estado que Trump ganó por escaso margen en 2016.

El actual presidente corre de atrás en las encuestas nacionales y otro sondeo de la universidad Quinnipiac mostró a ambos candidatos empatados con 47% en Texas donde Trump ganó cómodamente hace cuatro años y donde, además, nunca ganó un demócrata desde Jimmy Carter en 1976.

Más de 45 millones de ciudadanos ya votaron, según la organización independiente US Elections Project. Esa cifra equivale al 30% de los que sufragaron 2016 .

El propio Trump votará de manera anticipada el sábado en Florida, su lugar de residencia oficial cuando no está en la Casa Blanca, según informó este jueves su portavoz Judd Deere.

Source: https://caracol.com.co/radio/2020/10/22/internacional/1603394852_536757.html

News – AR – Trump y Biden debaten acerca de la situación racial en EE. UU.